Historias del metro de la Ciudad de México
octubre 27, 2020El transporte colectivo metro es un submundo en donde conviven diariamente miles de personas, que lo usan para trasladarse a sus trabajos, escuelas, hogares… Pero además, en cada estación han surgido historias de las que son protagonistas gente común, que por alguna razón sufrieron alguna desgracia, misma que se ha contado de boca en boca hasta convertirse en leyendas subterráneas y que se han vuelto parte del "folcklor" del metro. Así que hoy te las compartimos
Leyendas e historias del metro de la Ciudad México
Dentro de estas historias que se cuentan en los vagones, existen algunas que ponen la piel de gallina, relatos llenos de tragedia y horror, en donde los accidentes, suicidios, apariciones y fantasmas, son los personajes principales.
En esta ocasión quiero contarles algo que me sucedió hoy a eso del mediodía en el metro de la ciudad de México.
Abordé el metro en la estación 4 caminos de la línea 2 y me senté en uno de los lugares de la primera sección del vagón. Saqué el libro que traía y me puse a leer. Como tenía que bajar en metro Hidalgo, me fijaba por cuál estación iba. Al cerrarse las puertas en metro Colegio militar, noté que solo estábamos 5 mujeres sentadas en esa zona del vagón, luego la zona de enmedio iba totalmente vacía y hasta el fondo del vagón ya había muchísima gente, hasta parada. Se me hizo raro porque en los vagones de mujeres normalmente casi todas agarran asiento.
Bajé la mirada para seguir mi lectura y por el rabillo del ojo sentí que alguien pequeño se inclinaba para mirar mi libro.
Levanté la vista y no había nada. Volví a mi libro y a los dos segundos, otra vez lo sentí. A la cuarta vez que lo sentí ya no levanté la mirada y pude notar algo azul. También noté a la mujer junto a mí levantando la cabeza y mirando hacia donde sentía esa presencia.
- ¿Usted también ve algo? -Le pregunté.
- Sí. Algo azul.
Ella se bajó y yo me quedé un par de estaciones más. Al llegar a Revolución, cuando ya empecé a pararme, voltee rápido y pude ver a una niña como de 6 a 8 años, delgada y muy morena, cabello corto a los hombros, oscuro y lo que me llamó todavía más la atención: iba descalza y traía un vestido azul con estampado de florecitas entre guindas y color vino. Solo la ví en un parpadeo y luego ya no estaba. Su carita estaba borrosa y no ví si tenía ojos, nariz, boca, pero me da la impresión que no la tenía. Dos mujeres en los asientos frente a mí pusieron cara de sorpresa, pero ya no pude preguntarles si vieron algo porque el tren llegó a Hidalgo y tuve que bajar rápido.
¿Alguien de la ciudad de México ha visto algo así en la línea 2? Sabía de una niña que se aparece por algunas estaciones de la línea 3, pero no en la 2. No me pareció que sufriera o que fuera mala o alguna cosa más. Me dió la sensación que daría cualquier niño que pasa, que no necesitaba nada de mí o de la gente.
Las estaciones secretas
La línea 2 del Metro fue inaugurada el 1 de agosto de 1970 en el tramo que va de Tasqueña a Pino Suárez y en los meses siguientes se concluyeron las obras que extendieron la línea hasta Tacuba. Pasarían otros 14 años para que las últimas dos estaciones —Panteones y Cuatro Caminos— se sumaran al resto de la línea. Sin embargo, hay quienes afirman que la línea cuenta con una estación secreta. Esta estación, que ha adoptado el nombre de Transmisiones Militares, continuaría la red del Metro hasta el Campo Militar 1 y sería utilizada en situaciones de emergencia cuando fuera necesario movilizar a las fuerzas armadas.


2 comentarios
Que historia tan interesante!
ResponderBorrarWowww, que historias tan interesantes Muy buen contenido y tu diseño es muy profesional.
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